Soy una ilusa recalcitrante

El día Después

No esperaba yo tener una noche insomne como la que he pasado hoy.

Anoche día de votaciones en mi país, me acosté enfadada conmigo misma, y claro, eso tiene el no estar relajada a ciertas horas. El enfado era conmigo y nada más por haber caído en la trampa de ilusionarme de nuevo con la política. De ahí que iluso sea un término bastante insultante:

 iluso, ilusa
adjetivo/nombre masculino y femenino
1.
[persona] Que se deja engañar con facilidad, generalmente porque cree que todo el mundo actúa con buena voluntad.
“no seas iluso, si te venden un auto tan barato es porque no debe estar muy bien del motor”
2.
[persona] Que tiende a hacerse ilusiones con facilidad y sin fundamento para ello.
“con la historia de conflictos que tenemos, no pensemos que el que va a llegar se integrará en seguida, no seamos tampoco ilusos”

Así que en lugar de un plácido sueño ha sido un duermevela caótico, del que me he despertado con la firme convicción de no votar más nunca. Habrá quien me diga que si me abstengo pasará esto o lo otro. Pues bien, que pase lo que quiera, yo estoy harta de que en España lo que guste y mueva a las personas a votar sea la corrupción, el latrocinio, las componendas y el engaño en general.

Dicho lo cual, como estamos en una democracia, espero que esta derecha ganadora, que ha salido de las urnas, gobierne YA.

 

No puedo más.

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“El Mundo”

__La campaña del 26-J:  Vuelve la dialéctica izquierda-derecha__

“El Confidencial”

__Podemos se envuelve en la bandera de España en su cierre de campaña__

“El País”

__El PP, a Rivera: “Albert, no dividamos fuerzas, vota Partido Popular”__

“La Opinión”

__Sánchez dice que no vetará a ninguna fuerza del cambio__

Contando el día de hoy “sólo” quedan dos jornadas de campaña electoral, de machaqueo en los medios de comunicación, en TODOS los medios.

Las ansias de ocupar un sillón y tratar de arreglar España, por parte de los aspirantes a políticos, son muchas. Algunos (pocos) son sinceros, otros (muchos) son más falsos que un euro de madera. Pero todos nos quieren convencer.

Se pelean, debaten posturas, besan niños y ancianos, salen en programas de televisión que no volverán a pisar hasta dentro de cuatro años, se quitan las corbatas, se blanquean las sonrisas que tampoco volverán a lucir hasta las próximas elecciones, etc. etc. etc. …

Apenas hace 6 meses que esta pesadilla empezó y a mí me parece que no va a tener fin.

Yo voy a ir a votar el domingo día 26, sí. Y como yo la mayoría de los que lo haremos, seguiremos votando a los que votamos anteriormente. Se podían haber evitado el gasto doble que llevan hecho y que piensan recoger con creces cuando estén en el poder.

Luego, si te he visto, ni me acuerdo.

¡Qué ganitas tengo de que sea ya lunes 27 de Junio!

 

 

Gordibuena, Fofisana…¡No!

magda-pineyro-libro

Hace unos días, a raíz de la aparición del libro de Magdalena Piñeyro, Stop Gordofobia, leía una referencia, que no recuerdo quien la escribe, pero me ha parecido que lo explica muy bien, así que aquí te la dejo por si interesa:

‘Stop Gordofobia y las panzas subversas’ es un librito pequeño, introductorio, pensado para divulgar, compartir y acercarse a una realidad presente en todos los países, en todas las sociedades, y que se alimenta principalmente de la publicidad pero que se reproduce en instituciones socializadoras, como la familia o el colegio. Un modo de discriminación estructural que, como explica la autora, nos afecta especialmente a las mujeres y nos coloca, así, en una posición de doble opresión. Un asunto que, más allá de estética, moral y supuesto rigor científico, es sobre todo político. La idea de las panzas subversas no es agrandar la norma estética para que quepamos algunos cuerpos. La idea es romperla, acabar con esa injusticia que desacredita socialmente a los cuerpos etiquetados como “no deseables”, para que quepamos todos y todas. O ninguno.

A mí me parece que ya está bien de llamar a las mujeres que no encajan en el canon creado ¿por quiénes…? “Gordibuenas” o Fofisanas” Si se trata de hombres, dicen gorditos o fuertotes, etc. El caso es tenernos bien fastidiadas con las modas y las tendencias, que si operación bikini, que si la dieta de las proteínas… ¡Anda ya!

A ver, si acaso, la dieta del cucurucho y listo.

 

La cena lista, la casa limpia y los niños preparados.

machista

En los años 70, cuando entré a trabajar, me hicieron firmar en el contrato una cláusula especificando que si contraía matrimonio, yo me iba de la empresa.

Entonces, yo no tenía pareja ni intenciones de tenerla. Así que pensé firmar y si se presentaba la coyuntura de casarme lo veríamos.

Al año de esto ya estaba preparando mi boda.  Al dictador le faltaban dos telediarios para estirar la pata, así que en plena “distracción política” recurrí el contrato con mi comité de empresa y se hizo otro nuevo sin la dichosa cláusula.

O sea, doy fe de que lo dicho en este vídeo es tan verdad como que lo he sufrido en mis propias carnes.