Reflexiones

Hoy toca Benedetti

OLYMPUS DIGITAL CAMERA
ROMERO

ESTADOS DE ÁNIMO

A veces me siento
como un águila en el aire
         (de una canción de Pablo Milanés)
Unas veces me siento
como pobre colina
y otras como montaña
de cumbres repetidas

unas veces me siento
como un acantilado
y en otras como un cielo
azul pero lejano

a veces uno es
manantial entre rocas
y otras veces un árbol
con las últimas hojas

pero hoy me siento apenas
como laguna insomne
con un embarcadero
ya sin embarcaciones

una laguna verde
inmóvil y paciente
conforme con sus algas
sus musgos y sus peces

sereno en mi confianza
confiado en que una tarde
te acerques y te mires
te mires al mirarme.


Mario Benedetti

Reflexiones

Desde el banco de la paciencia

 

Mis “vistas” desde hace tres semanas son estas que te muestro.

Tengo un montón de suerte.

A causa del parón forzoso, estoy curioseando por las redes sociales. En especial lo de Facebook me ha dejado algo sorprendida, salvando excepciones, hay personas que siempre que entro están conectadas, ya sea una hora u otra del día. ¿Tendrán que estar en cama como yo?

Luego están los sudokus y pasatiempos varios, de los que llevo hechos la tira. Pero lo que más disfruto es cuando mi perro Brian se asoma a la ventana y me mira con sus ojillos preguntones, queriendo saber el porqué María, que le daba “tentones”, no sale desde hace tiempo. ¡Animalito!

Bueno, disculpa por este post tan raro, pero si no ¿qué te cuento?

 

Reflexiones

“…con la pata quebrada”

idea

Cuando me propuse escribir una bitácora suponía que no iba a ser como la de los capitanes de barco ni como el diario de una adolescente. Solo escribir de vez en cuando para aflojar la presión de mi cabeza pensante.

La de veces que estando en distintas situaciones he pergeñado una entrada para publicar y luego, o la olvido o no me parece adecuada para que tú me leas.

Estoy en periodo de reposo absoluto. Eso tan machista que se decía tiempo ha de “en casa y con la pata partida” , en mi caso, se cumple al pie de la letra.

Escucho música, leo mucho, hago pasatiempos, etc. Así que las experiencias de esta “jubilata” se reducen a poca cosa. Además, mi imaginación parece estar en letargo y no produce nada. Solo le doy vueltas a mi recuperación y a lo complicado que es sanar y quedar medianamente bien. Luego que no me venga Leonardo di Caprio curándose de sus heridas con unas hojitas de nada en la película El renacido por la que le han dado un premio Oscar

¡Anda ya!